September 18, 2006

y entonces...?

Llegué unos minutos tarde, aunque en realidad si vemos mi historial, unos minutos tarde significa que llegué temprano, pero como de todas formas no hay suerte, el ascensor se había dañado cinco minutos antes. La simple idea de tener que subir los 8 pisos a pié me hizo optar por no ir a trabajar ese día. Pero un martes a las 8:25 am qué se puede hacer? no mucho, así que decidí regresar a la casa, al menos ahí podría echarme un rato, ver televisión y conectarme un rato...tres semáforos antes de llegar a mi calle, me sucedió lo que podría ser el colmo de mi "buen día". Fui embestido por un camión...luego me di cuenta que en realidad fue un cepillo, pero este iba a tal velocidad que mi vehículo dio tres vueltas antes de volver a caer sobre sus cuatro gomas. Para mi fortuna llevaba el cinturón, pero para desgracia del otro conductor que no lo llevaba, su cuerpo quedó esparcido en el pavimento desde el punto de impacto hasta los siguientes 40 metros.
Entre el mareo de las vueltas y el dolor en el cuello, me sacaron del carro. Alcancé a pararme, y no se por qué pero algo me decía que tenía que ver el cuerpo (o lo que quedaba de él) de la persona que me chocó. Para poder llegar a él tuve que apartar a todos los mirones que nos rodeaban, mientras más me acercaba la gente me miraba con más asombro, asombro de susto más que de sorpresa. Al acercarme al suelo y ver el rostro, que milagrosamente a pesar de que la cabeza estaba casi despegada del cuello, me di cuenta el por qué de las miradas temerosas, la cara de esa persona era idéntica a la mía, como si hubiera sido yo mismo el que estaba tendido justo en frente de mi. En ese momento sentí una especie de vacío en el estómago, un dolor en todo el cuerpo como si en vez de chocado hubiera sido atropellado, la vista se me tornó blanca y desmayé...

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