July 16, 2009

Ahí va...

Ahí va ella, triste e inconforme, molesta con su apariencia, sobre todo en aquellos pocos momentos en los que levanta la mirada y en el cielo ve la belleza de algunas que como ella estuvieron allí, pero ahora se alejan del lugar. Sin ánimos, da un bocado tras otro, para luego dar otro y otro más.
Ahí va ella, moviéndose lentamente de aquí para allá, pensando solamente en que ya quiere cambiar. Pensando en que quiere vestirse de colores para ser admirada y no como hasta ahora repudiada por su cuerpo tan regordete y arrugado en el que lo único llamativo es su forma tan particular de caminar.
Ahí va ella, contenta porque sabe que ya llegó su turno, ni se despide de las demás que le rodean, solo piensa en que pronto estará lejos de allí, que su cuerpo jamás será el mismo, que por encima de ella nadie será más bella, y todas las que queden en su lugar la admirarán. El proceso es doloroso, pero para ella vale la pena. Cubre su cuerpo, cierra los ojos y cuando despierta no sabe ni cuánto tiempo pasó, solo sabe que quiere salir de allí, quiere mostrarle al mundo que ya no es la misma, quiere volar. Estira sus alas, se levanta, pero qué sucede, no puede moverse.
Ahí va ella, tan admirada como soñaba y quizá hasta más, pero nunca lo sabrá.
Ahí va ella con una aguja en su vientre, rodeada de otras como ella, ahora es parte de una bella colección.

2 comments:

lin* said...

oye muy fuerte... estamos en una sociedad donde cada vez son mas comunes las personas que antes de controlar sus habitos alimenticios prefieren gastar un monton para operarse... para al final volver a lo mismo... nos hace falta mas control!

pvilas said...

...aplicaste mi fábula de gusanitos y mariposas a la vida real. Gracias lin*! :)