December 1, 2008

El asesinato del siglo... (del baúl)

A eso de las 2 de la madrugada mi esposa me despertó alarmada, había escuchado ruido en la sala, al principio no entendí lo que ella me decía porque las palabras no salían claras de su boca. Luego de sujetarle los hombros y moverla para que entrara en razón, entendí el motivo de su espanto. Al principio le dije que no se preocupara (en otras ocasiones me ha despertado por lo mismo, y resulta que es la brisa, o que el gato está jugando a cazar ratones), pero luego de dos minutos de silencio también escuché el ruido. Primero escuché un forcejeo, como si alguien estuviera rozando las paredes, luego unos pasos, pero no cualquier paso, nos dimos cuenta que el intruso sin conseguirlo intentaba caminar sigilosamente.

Al comprobar que mi esposa no se equivocaba, tomé el revolver que tenía en la mesa de noche, lentamente salí de la habitación, comprobé que el cuarto de los niños siguiera cerrado, di un gran suspiro, y a pesar de que era una noche fría el sudor de mi frente no dejaba de correr. Intenté prender las luces de la sala, pero el nerviosismo no me dejó encontrar el interruptor, lo más que pude hacer fue preguntar con voz fuerte QUIEN ANDA AHÍ, a lo que me respondió una risa burlona que nunca olvidaré. El temor que tenía se multiplicó, tomé la pistola con ambas manos y apunté a la inmensa sombra que se acercaba a mi, sujeté el gatillo, cerré los ojos, apreté los dientes y disparé tantas veces como balas tenía la pistola. El sujeto cayó a los 2 minutos del último disparo y yo seguía con los ojos cerrados.

Mi esposa, que luego del tercer disparó decidió salir de nuestra habitación, alcanzó a prender la luz y al verme a mi con la pistola escupiendo humo, y al intruso tirado en el piso, comenzó a gritar terminando de asustar a los niños que boquiabiertos y con los ojos cubiertos de lágrimas también contemplaban el episodio.
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Ya son las 9 de la mañana del 25 de diciembre, seguimos atónitos en la sala sin saber qué hacer con el cadáver de Santa Claus. Sí existía...

(Diciembre 2005)

3 comments:

AnGie said...

Uy!!!
Que mal sin querer mataste a Santa :(
Y ahora quien me traera mi muñeco tamaño real que le pedi para estas navidades?

Buen post
Saludos

Carolin said...

Jejejeje me imagino el asombro de los niños al ver a Santa Claus sin vida...

Muy buena historia, muchos ladrones aprovechan el sentido y los personajes de la Navidad para hacer sus fechorías.

lin* said...

oye que cruel!!!!! pobre santa!! ya se porque no me dejaron mis regalos ese año... lo bueno es que tiene sustituto!