February 5, 2009

La búsqueda (no sin mi...)




La muerte de Wippes para ella significaba prácticamente la muerte de Cris. Al darse cuenta que González tenía la razón, dejó caer su cuerpo ensangrentado encima del fallecido, y entre sollozos y llantos solo lograba decir "No" una y otras vez, una y otra vez.

González se acercó a ella, y con un esfuerzo mayor logró levantarla por uno de sus brazos. El sabía que a pesar de tener un problema menos con la muerte de Wippes, el tiempo seguía jugando en su contra. No había olvidado que fuera en algún lugar había una patrulla buscándole, y que seguramente a esta se le habían sumado otras.

A pesar del forcejeo de Sarah, tratando de liberar su brazo de aquella mano que le apretaba, la pistola oprimida en su espalda era suficiente motivación para terminar de levantarse y hacerle caso al sicario, que la llevó hasta una de las sillas en el recibidor, y la sentó.

-Escucha - le dijo - Olvídate de Wippes y concéntrate, no ganamos nada con que pierdas la lucidez. Piensa a dónde pudo haber llevado Wippes a Cris. Controla tus impulsos y piensa!!!

Pero ella no tenía ninguna intensión de colaborar con él. Si bien estaba de acuerdo en que no debía perder las esperanzas, y que en ese momento más que nunca la vida de su hijo dependía del uso de su razón. Debía enfocar sus pensamientos en el momento en que llegaron a aquel parador. Debía regresar en el tiempo, y seguir paso a paso las acciones de Wippes, sabía que no podía estar lejos. Pero a la vez debía pensar en la forma en que se quitaría de encima a González sin poner en riesgo su propia vida, porque eso significaría la condena muerte para Cris, en caso de que siguiera con vida.

-Está bien, está bien!!!- Sarah respondió entre lagrimas - pero deja de apuntarme con esa cosa. Después que llegamos nos llevó a una de las habitaciones, me amarró en una silla, y luego de un rato salió con Cris. - en ese momento se detuvo, sabía que no debía seguir. -

-Ok, y entonces!? - Gonzalez le reclamó - se llevó al muchacho, qué más?

En su mente estaba atando los cabos, pero tenia claro que no podía atarlos para el beneficio de su enemigo, y le dijo lo contrario de lo que había sucedido.

- Este, eh... luego escuché que prendió el carro y luego escuché las ruedas moverse en la tierra, se alejaron hasta que no escuché más. Pasaron unos veinte o treinta minutos antes de que regresara con el carro y volviera a entrar. Ya estaba solo...-

- Veinte o treinta minutos en carro, entonces debe estar a unos cinco minutos más o menos - pensaba González en voz alta - Pero a esa distancia no hay nada, dónde pudo haberlo dejado.

Lo mismo pensaba ella, en dónde pudo haberlo dejado Wippes, pero en los alrededores de ese motel. Pues la realidad de los hechos que contó terminaba en el momento en que salió con Cris dejándola amarrada. No había escuchado ningún carro encenderse y mucho menos las ruedas moverse, así como tampoco el tiempo que estuvo sola. Wippes había dejado a su hijo en algún lugar de ese hostal, quizá hasta en alguna de las habitaciones contiguas.

- Seguramente lo dejó en el desierto, o quizá esté dentro del carro y la salida solo haya sido para engañarte! - continuaba González analizando la situación. - Cuando llegaron aquí, a esta oficina, de recepción qué hicieron?-

-Aquí, bueno... antes me advirtió que siguiera su plan o de lo contrario jamás volvería a ver a mi bebé, luego me desató y fuimos al carro, abrió el baúl y sacó unas cosas...

-Entonces Cris no está en el carro, lo viste!? - dijo él interrumpiéndola.

-No, no lo vi., estoy segura que no estaba adentro - le respondió de inmediato al notar que González seguía su historia. - Luego vinimos y amordazamos al administrador. Está en la parte de atrás... -

Ella buscaba alejarlo de ese lugar, que se fuera lo más lejos posible para poder buscar a su hijo. No podía dejar que González sospechara sus intensiones, pero tampoco podía cantar victoria, sabía que sería difícil evadir a su captor, un plan alternativo era necesario.

- De acuerdo, entonces salgamos a buscarlo! - le dijo ella a su captor. - Tomaremos direcciones diferentes, tu te diriges al norte y yo al sur. -

-Ja, ja, ja, ja, ja... - Una carcajada fue la respuesta de aquel hombre. Se agachó y desprendió algo del pantalón del cadáver de Wippes y luego buscó en los bolsillos, encontró lo que buscaba y lo entró en uno de los suyos. Sujetó a Sarah levantándola de aquel mueble, y con la misma mano que sujetaba el arma puso unas esposas alrededor de la muñeca de la mujer y al rededor de la suya propia. Continuaba riendo cuando le dijo, - no irás a ningún lado, no sin mi. - Y salieron de aquel lugar...

Imagen: cortesía de yahoo! image search...

3 comments:

Mamá said...

Pero que Cacato es ese!

Carolin said...

Buenoooooo está atrapada Sarah. ¿Y como podrá escaparse de esta? Ufff la piña se pone agria...

lin* said...

ay mi madre!! esperemos que saque las llaves!!